Cuando pensamos en firma digital es común que a nuestra mente acudan imágenes de tecnología, con computadoras, pantallas, cifras y huellas digitales. Sin embargo, más allá de la tecnología que se encuentra detrás de esta herramienta, debemos recordar que la firma digital es una de las formas en las que ejercemos nuestra identidad en el mundo digital. Por consiguiente, su proceso de implementación requiere considerar aspectos procedimentales y técnicos, pero también factores humanos.