22/03/2021 Maria Laura Pedraza

Los genios que nacieron de lo adverso.

La pandemia del covid-19 puso de cabeza al mundo entero, hizo estragos en el sector salud y en la economía mundial, ocasionando pérdidas humanas irreparables y pérdidas económicas que dejarán rastro por años. Sin embargo, y a pesar de las adversidades, se generó una ola gigante de emprendedores a nivel mundial. Estos emprendedores son multidisciplinarios, multifacéticos, y lo mejor: no le tienen miedo a nada, pues nacieron en el peor escenario posible, reinventando y creando mientras los demás no encontrábamos consuelo ante lo inimaginable. 

Estos nuevos súper empresarios, mentes creativas, geniales y arriesgadas, que quizá estaban un poco adormecidas en su zona de confort, están ahora arrasando en todos los sectores de mercado, con la particularidad de que muchos de ellos tienen títulos de ingenierías y licenciaturas, que dejaron colgados en la pared para incursionar en negocios a los cuales eran completamente ajenos  antes de la pandemia.  También podemos observar, con cada “scroll” en el celular, jóvenes preuniversitarios emprendiendo on-line, un salto no previsto en la  economía pre covid-19, que implica una cantidad impresionante de empresarios más jóvenes que nunca. 

Lo cierto es que, algunos decidieron emprender por necesidad, debido al alza de la tasa de desempleo o la disminución de ingresos en el seno familiar; y, otros lo hicieron por oportunidad, ya que durante su tiempo en casa pudieron maquinar mentalmente el negocio ideal.  En todos los casos, están capitalizando la emergencia sanitaria, y lo están haciendo sin mucho conocimiento especializado sobre cómo poner en marcha su propio negocio; sin embargo, entendieron las nuevas formas de consumo, crearon nuevas formas de negocio, se adaptaron al cliente post pandémico a medida que crecían en número, por lo que con destreza y con la ayuda de los pagos on-line, han logrado el éxito en el mercado y han llegado para quedarse.

Ahora, 2021, que el mundo está logrando poco a poco una nueva normalidad, el reto para los nuevos empresarios está en ordenarse, volverse impecable y cumplir con la ley para seguir siendo competitivos; deben poner en regla todo lo que ingeniaron, ya que desde su nacimiento esa genialidad ha sido tan caótica como fascinante. 

La constitución legal es un reto que deben asumir, a pesar de los temores y nuestra tendencia cultural a la informalidad, por el bien de sus empresas y por el bien de la economía, pues en 10 años contaremos con un buen número de empresarios “treinteañeros”, que probablemente hayan dejado a la academia en segundo plano, para dar más importancia a su emprendimiento y su agresividad en el mercado.

Nosotros, los abogados de empresas, vemos como nuestra obligación darles la información que necesitan, para que pierdan el miedo a lo desconocido, para asesorarlos en cada paso que den rumbo a su constitución legal, para esclarecerles la ruta a sus derechos y obligaciones como empresarios, para darles todas las herramientas posibles, y que su negocio perdure en el tiempo y genere cada vez más valor en nuestra economía tan dinámica y cambiante.

Las primeras dudas serán respecto del tipo de  empresa a constituir, tendrán en su mente las preguntas de rigor: “Comencé con algo simple y ahora estoy creciendo, me están pidiendo factura y voy a tener que invertir en todos estos temas legales, ¿quiero socios?, ¿debo contratar empleados?, ¿terciarizo?, ¿mi producto es popular en redes…, mi marca está en riesgo de ser copiada, cómo la protejo?, si sigo creciendo a este ritmo, me conviene abrir sucursales, aumentar capital, solicitar financiamiento, o tal vez asociarme?”.

Y no nos olvidemos de los inversores, llamados “business angels”, que vienen a inyectar capital a estos emprendimientos porque ven que “tienen futuro” en nuestra tierra prometida. Ellos también, tendrán dudas respecto de cómo entrar a formar parte del emprendimiento, reimpulsar la economía, protegerse y asegurar su inversión al mismo tiempo, considerando que el emprendedor puede ser un tanto inexperto y que la economía es inestable: “¿Entro como socio? ¿Le compro la franquicia y lo hago por mi cuenta? ¿O mejor, me convierto en la competencia?”.

Lo cierto es que este dinamismo requiere asentar los pies en la tierra, urgentemente, y tener seguridad jurídica, que le dé solidez y rentabilidad al negocio, a los inversionistas, al mercado local y a la economía global. En esta etapa, los abogados de empresa tenemos un gran rol que cumplir, para con el emprendedor, para con sus clientes, y para con las instituciones fiscalizadoras y  recaudadoras del Estado. 

En este sentido, nos atrevemos a decirle al emprendedor que vea todas las aristas, y el mundo de posibilidades que tiene en sus manos: figuras jurídicas que le pueden convenir de acuerdo a cada negocio que desarrolle, formas societarias y sus beneficios, registro de sus productos, marcas, y creación de franquicias; las modalidades de aportar tributariamente ahora que hay mayores beneficios para el empresario; contrataciones, ahorro y muchas otras, que con la nueva visión de los abogados empresariales de hoy, son planteadas de manera integral.

La seguridad que te da tener tu marca, tu logo y tu frase (lema comercial) registrados a nombre de tu empresa, es inmensa. No olvides que el mercado es cada vez más competitivo, y más temprano que tarde te encontrarás frente a un letrero –molestosamente– muy parecido al tuyo, con alguien haciendo algo parecido a lo que haces, y vas a querer tener la fuerza de la Ley de tu lado, para pedirles que, por favor, no vulneren tus derechos, y que cambien su imagen y su marca de inmediato.

El emprendedor es la razón de ser de los abogados de empresa como nosotros, son nuestra inspiración, la razón por la cual amamos lo que hacemos, y te acompañaremos en cada etapa velando siempre por tu crecimiento, retirando los obstáculos,  librando tus batallas para darte tus victorias.

María Laura Pedraza Villagómez

Socia/Partner

Alaiza & Pedraza Abogados

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